Una biblioteca que vuelve a circular
Aprendí a leer a los tres años y desde entonces no he dejado de hacerlo. Primero fueron mis padres quienes llenaron mis estantes; después, durante más de cuarenta años, fui yo quien siguió buscando, eligiendo y llevando a casa un libro tras otro. Así nació una biblioteca de más de 1.600 volúmenes: historia, novelas, ensayos, cómics… cada uno elegido con la misma curiosidad del primer día.
Esa biblioteca me acompañó en siete mudanzas entre distintos países. En la última entendí algo que todo lector sabe: los libros no están hechos para esperar en una caja, sino para ser leídos. Por eso decidí abrir sus puertas. Los libros que me hicieron feliz merecen nuevos lectores, y cada ejemplar que sale de aquí sigue su viaje en otras manos.


Los guardianes de los estantes
En los últimos seis años la biblioteca ganó nuevos habitantes: gatitos que he ido adoptando y que ahora trepan los estantes, se esconden entre las colecciones y, cuando me siento a leer, se acurrucan a mi lado hasta quedarse dormidos. Hoy son tan parte de la biblioteca como los libros, y por eso los encontrarás en cada rincón de esta web.
Por qué comprar aquí
Gracias por darle a estos libros una nueva casa.
Claudio y los gatos de la biblioteca
